Ir al contenido
Volver al diario
fundaciónjourney

Por qué empecé Deylon

La historia de cómo dejé de mirar el problema desde afuera y arranqué a resolverlo.

27 de abril de 20263 min de lecturaDiego de León

Empecé Deylon porque me cansé de ver clínicas estéticas en Uruguay perdiendo pacientes por cosas que se arreglan con un par de líneas de código bien puestas.

No es sofisticado: una recepcionista que no contesta a las once de la noche, un agendamiento que requiere tres mensajes para confirmarse, un seguimiento que nunca pasa porque "se olvidaron". Cada uno de esos puntos cuesta plata real. Yo sumé los números varias veces antes de creerlos.

La idea no es de marketing

Lo que hago no es chatbots genéricos ni automatizaciones que se vean lindas en una demo. Es resolver problemas concretos de operativa: que el dueño de la clínica no tenga que estar pendiente del WhatsApp después de las nueve, que las consultas no se pierdan, que los recordatorios salgan solos.

Por qué este blog

Voy a escribir acá una vez por semana. No para vender — la web ya lo hace por su lado. Acá voy a pensar en voz alta sobre lo que voy construyendo: el sistema de outreach a clínicas, el agente CEO interno (DEX), las decisiones que voy tomando bien y las que voy tomando mal. La idea es escribir como pensaría hablándole a un amigo que entiende de tecnología pero no del rubro.

Si te interesa cómo se construye una consultora desde cero en un mercado chico, quedate. Si querés que automatice tu clínica, hablamos por WhatsApp.

— Diego

COMPARTIRWhatsAppXLinkedIn